9 de marzo de 2025

   Libres Del Pecado

   1 Juan 3:1-10

 

En este capitulo tres, estamos entrando en un pasaje que ha sido involucrado en muchas controversias.  Por esto, y para entender bien lo que está pasando aquí, tenemos que recordar que Juan estaba preparando a sus oyentes, para evitar los daños de unos maestros falsos, que estaban levantando se en las iglesias.

 

Un error, una herejía con el nombre de Gnosticismo, enseñaba que éramos salvados por cierto conocimiento secreto, o ciertos sentimientos fuertes, pero la salvación realmente no tenia que involucrar una vida santa, con un arrepentimiento autentico.  O sea, se ensenaban que se pudiera estar salvado en Cristo, pausa, pero continuar con una vida llena de pecado.

 

Ojala, con esa breve introducción, el pasaje no será tan controversial.

 

1) Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

 

El mundo no conocía que Cristo era Dios en carne, haciendo bien en este mundo. Los demonios sabían quién era Cristo, pero el mundo no.

 

Marcos 1:23-24 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu

inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.

 

Y nosotros, como hijos de Dios, somos también santos, aunque no perfectos como Jesús.

 

Pero con ese primer verso, Juan estaba maravillando, a la categoría, la cantidad de amor, que Dios tiene para nosotros, para llamar nos del mundo, para ser sus hijos, eternamente amados.  Especialmente porque no hicimos nada para merecer ese gran privilegio.

 

Y con un espíritu de gratitud, debemos de estar avanzando en la santidad, o sea la santificación.

 

Romanos 12:1   Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios,

que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

 

Estamos protegidos, bendecidos, preservados ya, por el amor intenso del Señor, pero hay cosas maravillosas, que aun no hemos experimentado.

 

 

 

1 Corintios 2:9     Antes bien, como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han subido en corazón de hombre,

Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

 

1-2) Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

 

Estamos, tu y yo, estamos en un grupo de personas muy exaltadas en el mundo.  Pero el mundo no reconoce esto ahora, pero un día, cuando Cristo viene, esto será evidente a todos.

 

Pero por la mientras, tenemos que vivir en la paciencia.

 

Romanos 8:19   Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la

manifestación de los hijos de Dios.

 

La creación misma, está sufriendo bajo la corrupción del hombre rebelde, pero es como que la creación está esperando, la revelación de nosotros.

 

Colosenses 3:3-4    Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida

con Cristo en Dios.  Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

 

Y en otra parte…

 

Filipenses 3:20-21  Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde

también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;  el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

 

Nuestro futuro, tan lleno de glorias inimaginables, debe de motivar nos, a avanzar en la santidad, abandonando mas y mas las vanidades y las tentaciones de este mundo.

 

3) Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

 

Y no olvides hermano, hermana, Juan está luchando aquí en contra de los falsos maestros que existían en aquel entonces, y que también existan en nuestros tiempos, anunciando que en Cristo, salvados, pausa, no importa la manera en que estás viviendo tu vida, sino que el pecado es normal, y lo que se debe de esperar de todos.

 

Pero Juan va a decir que no, que ahora el pecado no tiene el dominio sobre nosotros sino que en un sentido, estamos libres del pecado.

 

Romanos 6:12-16     No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de

modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

 

¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

 

Y en el mismo capitulo síes de Romanos, leemos frecuentemente en el día de bautismos…

 

Romanos 6:1-4  ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que

la gracia abunde?  En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

 

¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

 

En la vida nueva, nosotros hemos sido transformados por el poder del Espíritu Santo, y en vez de amar al pecado, en vez de amar a las vanidades de este mundo, ahora todo esto es cada vez mas repugnante para nosotros.

 

4) Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

 

Aquí Juan viene con una definición del pecado.  Es que Dios nos ha declarado lo que se espera de nosotros en su Santa Ley. 

 

Y cuando uno está redimido en Cristo, nacido de nuevo, nueva criatura, la ley de Dios no es una carga pesada, sino que es una definición del amor.

 

Dice en Romanos 13, que el amor es el cumplimiento de la ley.

 

 

Romanos 13:8-10     No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros;

porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

 

Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

 

La ley, nos enseña cómo amar, y es una luz para nosotros, y por esto, los maduros en la fe pueden actualmente amar la ley de Dios.

 

Salmos 119:97-100   ¡Oh, cuánto amo yo tu ley!

Todo el día es ella mi meditación.

Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo.

Más que todos mis enseñadores he entendido,

Porque tus testimonios son mi meditación.

Más que los viejos he entendido,

Porque he guardado tus mandamientos.

 

Hay muchos hermanos modernos, muchas iglesias modernas que presentan la ley de Dios como algo muy negativo, porque vean a San Pablo reprendiendo personas en sus cartas por abusar la ley de Dios, pero aun San Pablo honraba la ley de Dios.

 

Romanos 7:12   De manera que la ley a la verdad es santa,

y el mandamiento santo, justo y bueno.

 

La ley puede ser abusada, pero esto no es por algo malo en la ley, sino que es por algo malo en los que la abusan.

 

5) Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

 

Ahora viene mas del mismo.  Cristo vino para quitar nuestros pecados.

Esto es lo que Juan Bautista, otro Juan, anunciaba.

 

Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo:

He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

 

Y sobre esto también, hay otra controversia.  Hay muchos modernos, especialmente en este país, que van a decir “¡Amen aleluya! ¡Cristo vino para quitar el castigo de mi pecado!”

 

Y esto es cierto, Cristo llevaba el castigo de nuestros pecados en su cruz, pausa, pero hay mas.  Cristo Jesús vino par quitar el poder del pecado en tu vida, el deseo por el pecado, y para dejarte libre de pecado, para honrar a Jesús como tu Señor.

 

Y si te puedes creer, esto no es tan popular como un concepto entre muchos modernos de este mundo, porque hay muchos en las iglesias de hoy, que aun tienen un amor por el mundo.   ¿Y que hemos escuchado de esto?

 

En el ultimo capitulo…

 

1 Juan 2:15-16 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.

Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

 

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

 

¿Y que dijo Santiago?

 

Santiago 4:4   ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es

enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

 

La doctrina es muy clara, pero para muchos, especialmente en este país, puede ser algo difícil de asimilar.

 

6) Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

 

Esto es lo mas controversial que hemos visto.  ¿Pero que quiere decir?

 

No está diciendo que los Cristianos van a alcanzar la perfección en esta vida.  Pero el pecado no formará el estilo de neutras vidas.

 

No seremos atrapados en el pecado, porque el espíritu Santo no va a permitir esto.  Si estamos atrapados en el pecado, y no libres, es posible que todavía no somos criaturas nuevas, aun.

 

2 Corintios 5:17    De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura

es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 

Si el pecado aun está enseñoreando sobre ti, pausa, entonces quiero orar para ti, al fin del servicio.  Porque según lo que Juan está enseñando nos ahora, algo no está bien.

 

7) Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

 

Ahora podemos ver otra vez que, los engañadores, los maestros falsos, estaban diciendo que se pudiera ser un justo, aunque no hacia nada de justicia en tu vida.  Pero claro, esto simplemente es un engaño.  Los hijos verdaderos de Dios, van a avanzar en su santificación.  No serán perfectos, claro, pero van a avanzar.

8) El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

 

Es posible que haya personas en las iglesias de los estados unidos, que creen que son hijos de Dios, pero se muestran por sus vidas, que aun son hijos del diablo.

 

Porque según Juan, solamente hay dos grupos.

 

8) El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

 

Si realmente tienes a Cristo como tu Salvador y tu Señor, él va a estar matando, eliminando, destruyendo el poder del pecado en tu vida.  Para el hijo autentico de Dios, se va a sentir en el pecado algo intolerable para él.

 

Tenemos el gran ejemplo de David, que era creyente, pero se caía en el pecado.  Pero era algo insoportable para el, porque el pecado es sumamente destructivo para el hermano verdadero.

 

David aun estaba salvado, pero se perdía el gozo de su salvación.  Como está contigo, hoy día…

 

Salmos 51:10-12     Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

 

No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

 

Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

 

Tu salvación debe de ser una fuente de gozo para ti, pero por el pecado, por ser amigo del mundo, ese gozo puede desaparecer por un tiempo.

 

9) Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

 

Cuando dice no puede pecar, está hablando de la practica, el habito del pecado.  El hijo de Dios es libre del pecado, no tiene que pecar, pero Juan reconocía en el primer capitulo de este libro, que habrá pecado a veces hasta en la vida del creyente.  Pero el nacido de Dios, no puede continuar, practicando el pecado, porque esto para él, será insoportable.

 

Yo he escuchado testimonios de personas cerca de mi, que cuando eran salvados, se regresaban una vez para probar fumando la marihuana, como antes.

 

Y con el Espíritu Santo de Dios, ya en su ser, era una experiencia terrible, intolerable, como una pesadilla, y por esto jamás se regresaban a la practica, porque Dios su Señor no estaba permitiendo lo.

 

Libres del pecado, estaremos cada vez menos llamado por las atracciones de este mundo, venenoso.

 

10) En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

 

Otra vez, Juan nos deje con solamente dos categorías, dos grupos, o somos hijos de Dios, o somos hijos del diablo.

 

Es una presentación cruda, pero es la realidad.  ¿Y que dijo Cristo mismo?

 

Mateo 12:30    El que no es conmigo, contra mí es;

y el que conmigo no recoge, desparrama.

 

================================ Conclusión ===========================

 

En fin, Juan nos ha dado todo muy claro.  Tenemos que decidir en que lado vamos a vivir.  Estaremos con los mundanos, o vamos a caminar como los hijos de Dios.

 

Pero tu estilo de vida, va a revelar la verdad, aunque muchos en este país van a las iglesias, pero sigan engañados.

 

Y no estamos predicando una vida perfecta, ahora antes de entrar en la eternidad.  Esto no es el punto de san Juan aquí.

 

Pero sí habrá progreso verdadero en la santidad, si uno realmente ha sido redimido en Cristo.

 

Y si esto es tu deseo, avanzar en la libertad del pecado, para disfrutar una vida mejor que lo que el mundo ofrece, pausa, entonces puedes pasar adelante en unos momentos, y orearemos contigo.

 

 

Mateo 7:13-14  Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y

espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

 

Vamos a Orar