16 de febrero de 2025
Evaluando A Ti Mismo
1 Juan
2:1-11
En esta carta, el apóstol
Juan era muy avanzado en su edad. En
poco tiempo estaría escribiendo el gran libro del Apocalipsis, revelaciones que
vinieron directamente de Cristo Jesús.
Y siendo ya muy avanzado en
su madurez, las doctrinas de este libro pueden ser un poco profundas, hasta
paradójicas. Pero con la ayuda del
Espíritu Santo podemos asimilar todo.
Y Juan va a hablar mucho
del amor. Y esto es normal cuando uno ha
avanzado mucho en su conocimiento de Dios.
Vimos esto también en las epístolas de San Pablo…
1 Corintios 13:1-7 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y
no tengo
amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si
tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese
toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase
mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es
jactancioso, no se envanece; no hace
nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de
la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta.
Pero cuando Juan era muy
nuevo en la fe, caminando con Cristo, su entendimiento del amor, no era tan
avanzado.
Lucas 9:52-56 Y envió mensajeros delante de él, los cuales
fueron y
entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Mas no
le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan,
dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como
hizo Elías, y los consuma? Entonces
volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu
sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los
hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.
Jacobo y ese mismo Juan, cuando
eran mas jóvenes, tenían que estar reprendidos, porque en vez de responder en
amor, estaban dispuestos a llamar por la destrucción de un pueblo entero de
samaritanos.
Pero hoy día tenemos a
Juan, en su madurez, bien avanzado en la fe.
1)
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Dice hijitos, porque San
Juan ya era como el abuelo o el bisabuelo de muchos en la iglesia. Y esta epístola, será una fuerte llamada a la
santidad.
A estas alturas, Juan
entendía el poder destructivo del pecado.
Ha sido testigo de la manera en que el pecado puede destruir a vidas, a
familias y hasta A iglesias enteras.
Y por esto dará maneras
aquí para cada persona a evaluar a si misma.
Y no caigas en el error,
por favor, escuchando las doctrinas de hoy, para juzgar a otro. Esto es muy fácil hacer. Si te encuentres a ti mismo pensando,
“Lastima que el hermano fulano, o la hermana fulana no está aquí hoy día para
oír esto”, si esto es tu caso, pausa, entonces estás perdiendo
todo. Porque el propósito hoy, es ayudar
te a evaluar a ti mismo.
1)
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Llamando nos a un estándar
muy alto, Juan reconoce que jamás andaremos como perfectos en esta vida. Y por esto tenemos a Cristo como abogado,
para interceder por nosotros delante del Santo Padre, cuando estamos
cayendo. Y por esto dijo en el capítulo
anterior…
1 Juan 1:8-9 Si decimos que no tenemos pecado, nos
engañamos a nosotros
mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él
es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Hasta los lideres mas
usados en la iglesia primera, tenían sus momentos en que se cayeron en la
carne.
Hechos 15:36-39 Después de algunos días, Pablo dijo a
Bernabé:
Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos
anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Y Bernabé quería que
llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar
consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con
ellos a la obra. Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el
uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre.
Pablo y Bernabé eran entre
los lideres mas importantes de la iglesia, y ni ellos pudieron resolver su
desacuerdo, sino que tenían que separar se.
Pero mas tarde en el libro
de Hechos, por la providencia de Dios, se reconciliaron. Y esto no es para justificar el desacuerdo
tan feo, sino para reconocer que estas cosas pasan.
Y el punto es este, aun
avanzando mucho a la madurez, no seremos perfectos en esta vida.
Pablo dijo en otra parte…
Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea
perfecto;
sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también
asido por Cristo Jesús.
Y así también nosotros,
estamos en la lucha, empleando todos los medios que Dios nos ha dado, para
avanzar a la madurez.
1-2)
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Y él
es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino
también por los de todo el mundo.
En los ritos del testamento
antiguo, los sacrificios eran para el pueblo de los judíos. Pero ahora, con la llegada de Cristo hay un
sacrificio para todo el mundo, de las personas de fe en Jesús.
Y si estudias esa palabra “propiciación”,
quiere decir apaciguar la ira de Dios o reconciliarse con él. Es verdad que nuestro Dios tiene ira, para
los que tienen sus pecados sin perdón, y hay que apaciguar tal ira, para vivir
como seguros.
Y solamente Cristo puede
hacer esto, porque el sacrificio tiene que ser perfecto, y sin mancha.
3) Y
en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
Ahora estamos llamados a evaluar
a nosotros mismos. Y no es nada
nuevo para nosotros, porque en el libro de Santiago, otro maduro, medio hermano
de Jesús, se hablaba de los que eran oidores de la palabra pero no hacedores.
Y también Santiago enseñaba
de una fe sin obras, y le declaraba tal fe una fe muerta o hasta una fe de
demonios.
En fin estamos llamados
aquí, a evaluar a nosotros mismos, y como dije antes, no es el momento
de evaluar a otros.
4) El
que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y
la verdad no está en él;
Ahora empieza lo
fuerte.
Y en el capitulo anterior,
habían varios lugares en que cuando se empieza con “El que dice” o “Si alguno
dice”, pausa, normalmente estaba hablando del auto engaño.
Y si un pasaje puede
despertar a uno de su auto engaño, esto es un acto de amor, porque se puede
llegar, rogando a Dios, se puede llegar a una fe solida, avanzando a la
madurez.
4-5)
El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso,
y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en este
verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que
estamos en él.
Ahora podemos ver la
relación entre el amor, y la obediencia.
Si estamos luchando para
honrar los mandamientos de Cristo, es una expresión de gratitud, y de amor por
nuestro Salvador.
No obedecemos para estar
salvados, porque esto seria imposible, solamente Cristo pudo comprar esto. Pero obedecemos, como un acto del amor.
Romanos 13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a
otros;
porque el que ama al prójimo, ha cumplido la
ley.
Aquí también se ve la
relación entre el amor, y la obediencia.
Y en las palabras de
Cristo…
Juan 15:14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que
yo os mando.
O también en…
Juan 14:15-16 Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al
Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.
Si tenemos un amor
verdadero por nuestro Salvador, sus mandamientos serán una prioridad para
nosotros. Será importante para nosotros
aprender sus mandamientos, y como aplicar los en nuestras vidas.
Y esta era el corazón de la
gran comisión…
Mateo 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda
potestad me es
dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas
las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Haciendo discípulos,
enseñamos la manera en que es importante guardar los mandamientos de
Cristo. Pero para esto tenemos que
enseñar primero a nosotros mismos.
6) El
que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
Leyendo esto, parece
imposible. Y sí seria imposible andar
exactamente como Cristo anduvo, porque él era, y es, perfecto en cada sentido.
Pero Cristo era muy
paciente con los que no eran tan fáciles de amar.
A veces, parece como que el
Señor era un poco frustrado, con los “difíciles de amar”. Cuando los discípulos no pudieron echar fuera
un demonio…
Mateo 17:17-20 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación
incrédula y
perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de
soportar? Traédmelo acá.
Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano
desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron:
¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca
fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza,
diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será
imposible.
Y muchas veces en vez de
prestar atención a lo importante los discípulos luchaban entre si sobre quien
seria lo mayor entre ellos.
Lucas 22:24-27 Hubo también entre ellos una disputa sobre
quién de ellos
sería el mayor. Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean
de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas
no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que
dirige, como el que sirve. Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa,
o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros
como el que sirve.
Cristo era paciente,
amoroso, con los que eran “difíciles de amar”.
¿Y tu?
Juan 13:1-5 Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo
Jesús que su hora
había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a
los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban, como
el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que
le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las
manos, y que había salido de Dios,
y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una
toalla, se la ciñó. Luego puso agua en
un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con
la toalla con que estaba ceñido.
Para comer juntos, la
primera Santa Cena, alguien tenia que lavar los pies de otros, porque
inclinando se a una mesa muy baja, no se pudiera tener los pies sucios tan
cerca de la comida.
Pero mientras los “difícil
de amar” estaban luchando sobre quién seria el mas grande entre ellos, nadie
iba a empezar esa obra importante. Y por
esto, Cristo en su gran humildad, empezaba a cumplir esa obra baja, en los ojos
de todos.
Y captando ese espíritu de
humildad, amando a los “dífilas de amar”, podemos andar como él anduvo, aunque
en nuestro caso será algo imperfecto.
7)
Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que
habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que
habéis oído desde el principio.
Ahora se va a hablar del mandamiento
del amor al prójimo, que los judíos tenían desde el tiempo de Moisés.
Levítico 19:17-18 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón;
razonarás
con tu prójimo, para que no participes de su pecado.
No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino
amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
En un sentido, esto no era
nada nuevo, llamar los hermanos al amor por el prójimo. Pero en otro sentido sí era algo nuevo.
8) Sin
embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros,
porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.
Ya con la llegada de Cristo
Jesús, en los tiempos del Nuevo Pacto, y ya con el Espíritu Santo de Dios morando
en tu ser, y ya con toda las escrituras desde Génesis hasta Apocalipsis en tus
manos, pausa, el poder del amor, sí era algo nuevo.
9) El
que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en
tinieblas.
Otra vez, empezando con “El
que dice”, es una llamada a chequear por el auto engaño, evaluando a ti
mismo, para ver si todavía estás tu en las tinieblas, dando te tiempos y
recursos para recapacitar, hasta que sea muy tarde para ti.
Y esto es algo que Juan
hizo en amor, con su gran experiencia y conocimiento de la fe Cristiana.
10-11)
El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el
que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a
dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
Hay maneras de buscar la
reconciliación, cuando esto es necesario.
Pero si uno se queda con sus resentimientos en contra de otros hermano,
o hermana, se puede terminar con una raíz de amargura, que puede
salpicar a todos lados, impactando a los nuevos y hasta a los niño, ayudando
les a abandonar la fe mas tarde, cuando tienen la primera oportunidad.
Hebreos 12:14-15 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin
la cual
nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la
gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos
sean contaminados.
Y tengo que repetir, y
hasta insistir que el mensaje de hoy no está dado a nosotros para ayudar nos a
juzgar a otros, lo que seguramente el diablo quiere de ti, sino que la
aplicación del mensaje de hoy, es para evaluar a nosotros mismos,
mientras hay tiempo aun, para recapacitar, donde esto sea necesario.
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Conclusión ===========================
En fin, si tu quieres
entender bien los mandamientos de Cristo, aplicando los en tu vida, para tu
propia salud espiritual, y la de los que son cerca de te, observando tu
ejemplo.
Entonces puedes pasar al
frente en unos momentos y oraremos contigo.
Y si tu quieres estar
pulido en tu espíritu, para caminar cada vez mas como tu Señor y Salvador,
entones quiero orar para ti.
2 Corintios 3:18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara
descubierta
como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en
gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Vamos a Orar