8 de diciembre de 2023

¡Nada De Impunidad!

2 Reyes 9:1-37

 

Hemos llegado hoy, al fin de una gran época en la historia de Israel. 

 

Hemos visto mucha maldad en el norte, con la familia de Acab, aunque él ahora estaba fallecido, pero su esposa Jezabel, aun estaba viva, generaciones mas tarde.

 

Y la gente común y corriente, pudo pensar en sus mentes, “¿Porque estas personas pueden salir con la suya, generación tras generación, pausa, y Dios no hace nada?”

 

Dios hasta ha prometido algo de retribución, en capítulos anteriores, en el libro anterior, pero la maldad y la idolatría estaban continuando.

 

En el libro anterior, salió la palabra en…

 

1 Reyes 21:20-23    Y Acab dijo a Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Él

respondió: Te he encontrado, porque te has vendido a hacer lo malo delante de Jehová. He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel. Y pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahías, por la rebelión con que me provocaste a ira, y con que has hecho pecar a Israel. De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: Los perros comerán a Jezabel en el muro de Jezreel.

 

Pero la maldad estaba siguiendo, evidentemente con la pura impunidad.  Claro, Acab se puso un poco arrepentido, en forma por los menos, y Dios dijo que no iba a juzgar durante su vida.  Pero ya las cosas malísimas han continuado por mas y mas tiempo, y como vimos en el ultimo capitulo, pausa, los del sur, de la descendencia de David, eran casi iguales a los del norte.  Era un desastre.  ¡Pero!

 

1-3) Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: Ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad. Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y llévalo a la cámara.  Toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza y di: Así dijo Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa a huir, y no esperes.

 

Algo grande estaba empezando.  Y las cosas iban a pasar con mucha rapidez.  Este Jehú, era un hombre fuerte, del ejercito en el norte.

Y lo que no era muy común, es que sea ungido como rey, por orden de Dios, y con el aceite, como antes con David, y como Salomón, pero esta vez en el Norte.

 

Y esto también estaba profetizado, durante la vida de Elías, pero era simplemente un detalle, mayormente olvidado, hasta ahora.

 

4) Fue, pues, el joven, el profeta, a Ramot de Galaad.

 

Ya el plan estaba en marcha, y un joven fue, porque Eliseo ya era muy famoso, y si se fuera en persona, esto llamaría mucha atención.  Y lo que pasa en este capitulo tiene que ser mayormente una sorpresa.

 

5) Cuando él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: Príncipe, una palabra tengo que decirte. Jehú dijo: ¿A cuál de todos nosotros? Y él dijo: A ti, príncipe.

 

El joven estaba respetuoso, pero dispuesto a interrumpir todos, aun mientras estaban planeando sus batallas en contra de Siria.

 

Y este joven, sabia que el Espíritu de Dios estaba con él, y esto era tal vez el gran momento de su vida.

 

6-7) Y él se levantó, y entró en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Jehová.  Herirás la casa de Acab tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de Jehová, de la mano de Jezabel.

 

Ahora estamos descubriendo, que en el plan de Dios, no hay nada de impunidad.  Puede ser que mucho tiempo pasara, que mucha maldad sea llevado acabo, pero vendrá el momento en que Dios cumplirá su promesa.

 

Mia es la venganza, Yo pagaré.

 

Y como obra de Dios, será completo, y espantoso en el extremo.

 

6-8) Y él se levantó, y entró en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Jehová. Herirás la casa de Acab tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de Jehová, de la mano de Jezabel. Y perecerá toda la casa de Acab, y destruiré de Acab todo varón, así al siervo como al libre en Israel.

 

La venganza divina es tan grande, que ni será cumplida en un capitulo, pero Dios será completo.

 

 

 

9) Y yo pondré la casa de Acab como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahías.

 

Esto está hablando del castigo del primer rey del norte, después de Salomón, el que empezaba la idolatría.  Su familia era borrada.

 

10) Y a Jezabel la comerán los perros en el campo de Jezreel, y no habrá quien la sepulte. En seguida abrió la puerta, y echó a huir.

 

Esto, como hemos visto, era profetizado antes, pero hasta la fecha nada ha pasado con ella, con Jezabel.  Pero terminando, ese joven no esperaba un regalo, ni comida ni bebida, sino que se continuaba en su prisa corriendo de allí.

 

11) Después salió Jehú a los siervos de su señor, y le dijeron: ¿Hay paz? ¿Para qué vino a ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.

 

Todos estos soldados profesionales sabían que algo ha pasado.  Se lo pudiera sentir en el aire.  Se hablan del profeta joven como un loco.  Y esto pasa a veces cuando los que vivan en el mundo, consideran a los que somos consagrados a la obra o a la palabra de Dios.  Esto hasta pasaba con San Pablo en una de sus defensas.

 

Hechos 26:24-25     Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran

voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco.  Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura.

 

Pero aunque estos soldados pudieron burlar del joven, se van a tomar sus palabras muy en serio.

 

11-12) Después salió Jehú a los siervos de su señor, y le dijeron: ¿Hay paz? ¿Para qué vino a ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.  Ellos dijeron: Mentira; decláranoslo ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel.

 

Ellos sabían que era algo grave, y no iban a permitir que sea escondido.  Algo muy grande estaba pasando, y todos lo pudieran sentir.

 

13) Entonces cada uno tomó apresuradamente su manto, y lo puso debajo de Jehú en un trono alto, y tocaron corneta, y dijeron: Jehú es rey.

 

Ahora estaban tomando en serio, la palabra del joven.  Y sorpresivamente, hay teólogos que vean en este hombre fuerte, ese gran soldado, se vean a Jesús.  Jehú era ungido, como ningún otro en el norte, se pusieron sus ropas debajo de él como una reverencia, como pasaba con Jesús.

 

En la teología del testamento antiguo, hay lo que se llaman tipos.

José en Egipto, era como un salvador, rescatando su pueblo del hambre.

 

Moisés era como un salvador, rescatando su pueblo de la esclavitud de Egipto como Cristo ha rescatado a nosotros de la esclavitud del mundo.

 

No es un tipo favorito, para muchos, pero hay evidencias de que Jehú, sin embargo era un tipo del Mesías, que quiere decir el ungido.

 

14) Así conspiró Jehú hijo de Josafat, hijo de Nimsi, contra Joram. (Estaba entonces Joram guardando a Ramot de Galaad con todo Israel, por causa de Hazael rey de Siria;

 

Joram es el rey presente de Israel, pero como los demás era bastante malvado.

 

14-15) Así conspiró Jehú hijo de Josafat, hijo de Nimsi, contra Joram. (Estaba entonces Joram guardando a Ramot de Galaad con todo Israel, por causa de Hazael rey de Siria; pero se había vuelto el rey Joram a Jezreel, para curarse de las heridas que los sirios le habían hecho, peleando contra Hazael rey de Siria.) Y Jehú dijo: Si es vuestra voluntad, ninguno escape de la ciudad, para ir a dar las nuevas en Jezreel.

 

Era evidentemente un buen líder, porque se ofrecía mucho respeto a las opiniones de los demás.  Pero esto no era una debilidad, sino uno de sus fuertes, y tiene muchos fuertes.

 

16) Entonces Jehú cabalgó y fue a Jezreel, porque Joram estaba allí enfermo. También estaba Ocozías rey de Judá, que había descendido a visitar a Joram.

 

Vimos la semana pasada que los dos pueblos era muy mesclados, y esto ahora va a tener su precio, para los del sur.

 

17) Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel vio la tropa de Jehú que venía, y dijo: Veo una tropa. Y Joram dijo: Ordena a un jinete que vaya a reconocerlos, y les diga: ¿Hay paz?

 

Deseaban la paz con Siria, porque ellos eran muy feroces con ellos el la guerra, y Joram, el rey esperaba una gran victoria de bajo de Jehú.  Es que no tenia ni idea de lo que se esperaba, en el plan de Dios.

 

18) Fue, pues, el jinete a reconocerlos, y dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Vuélvete conmigo. El atalaya dio luego aviso, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, y no vuelve.

 

Hay teólogos que actualmente vean el evangelio de Cristo en esto.  Hubiera sido muy fácil simplemente matar a estos soldados de Joram, pero no, se tenían la oportunidad de unir se, con el nuevo rey.

19) Entonces envió otro jinete, el cual llegando a ellos, dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Vuélvete conmigo.

 

Otro hombre, pudo estar salvado, su vida por lo menos, por la gracia de Dios.

 

20) El atalaya volvió a decir: También este llegó a ellos y no vuelve; y el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.

 

Ese hombre era furioso, con la furia de Dios.  Dios lo escogía para esto.

Era un hombre de guerra, y ahora era su momento.

 

21) Entonces Joram dijo: Unce el carro. Y cuando estaba uncido su carro, salieron Joram rey de Israel y Ocozías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.

 

Estos dos reyes, uno del norte, otro del sur, eran cuates, casi hermanos, unidos por matrimonios entre las familias.  Los del sur estaban en un terrible yugo desigual con los del norte, y ahora iban a sufrir las consecuencias.

 

22) Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

 

En este momento, ese Joram, sabia que ha llegado su fin.  Y no había remedio.  Ha llegado la furia, la rabia de Dios, sobre él.

 

23) Entonces Joram volvió las riendas y huyó, y dijo a Ocozías: ¡Traición, Ocozías!

 

Por lo menos se trataba de informar ese su amigo, que era de la descendencia de David en el sur.  Pero era totalmente inútil.

 

Ya estaban descubriendo que con Dios, no había nada de impunidad.

 

24) Pero Jehú entesó su arco, e hirió a Joram entre las espaldas; y la saeta salió por su corazón, y él cayó en su carro.

 

La ira de Dios, no iba a fracasar.  Después de esperar, hasta por generaciones, el cumplimento de la venganza, ha llegado.

 

25) Dijo luego Jehú a Bidcar su capitán: Tómalo, y échalo a un extremo de la heredad de Nabot de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Acab su padre, Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:

 

Estaban recordando la manera en que Acab y Jezabel, robaron la viña de Nabot, y parecía como que se hicieron esto con una impunidad total.

Pero estamos aprendiendo en este capitulo, que con Dios, la impunidad no existe.  ¡Nada de impunidad!

 

26) Que yo he visto ayer la sangre de Nabot, y la sangre de sus hijos, dijo Jehová; y te daré la paga en esta heredad, dijo Jehová. Tómalo pues, ahora, y échalo en la heredad de Nabot, conforme a la palabra de Jehová.

 

La venganza de Jehová era perfecta, en cada detalle.

 

27) Viendo esto Ocozías rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y lo siguió Jehú, diciendo: Herid también a este en el carro. Y le hirieron a la subida de Gur, junto a Ibleam. Y Ocozías huyó a Meguido, pero murió allí.

 

Esto es para los que tienen algo que ver con la iglesia, mientras en realidad sus corazones están con el mundo, y con los del mundo.  De esta manera te puedes rápidamente perder toda tu protección.

 

28) Y sus siervos le llevaron en un carro a Jerusalén, y allá le sepultaron con sus padres, en su sepulcro en la ciudad de David.

 

Quieres congregar con los enemigos de Dios, entonces puedes también participar en sus castigos.

 

29) En el undécimo año de Joram hijo de Acab, comenzó a reinar Ocozías sobre Judá.

 

Como en toda la historia del pueblo de Dios, se mencionan la manera en que cada reinado empezaba y terminaba, y este terminaba mal, muy mal.

 

30) Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana.

 

Se querría arreglar se bien, para mostrar a todos que no era nada arrepentida, ni en el mas mínimo.  Iba enfrentar su destino como un rebelde hasta el ultimo momento

 

Cuando uno siente algo de remordimiento, hay maneras de mostrar lo.

 

Dijo Isaías, cuando no había arrepentimiento en el pueblo…

 

Isaías 22:12-13     Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó en

este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicio; y he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.

 

Pero esta no iba a morir mañana, sino hoy. 

 

El gran solado Jehú tiene hambre, y también hay muchos perros que tienen hambre.

 

31) Y cuando entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor?

 

Zimri era otro que mataba a su señor, y nada salió bien, para él.  Pero el caso ni es semejante.  Ella estaba buscando cualquier manera de producir algo de intimidación.  Pero Jehú estaba siguiendo las instrucciones de Dios.

 

32) Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos.

 

No estaba perdiendo tiempo.  Como dije tenia hambre, y no era el único.

 

32-33) Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos.  Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la pared, y en los caballos; y él la atropelló.

 

Parece que ella ni era respetada entre sus siervos.  Pero esto también era una gracia ofrecida a estos eunucos, se pudieron salvar a sus vidas, honrando al nuevo rey.

 

Y mira la manera en que ella estaba atropellada por los caballos.  Esto era lo que se merecía por matar a los profetas de Dios.

 

34) Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver a aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.

 

Como dije, este hombre fuerte tenia hambre, pausa, pero no era el único.

 

35-37) Pero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.  Y volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo:

 

Esta es la palabra de Dios, la cual él habló por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel, y el cuerpo de Jezabel será como estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel, de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.

 

Nadie salía con la suya.  En el plan de Dios, la impunidad no existe.

 

¡Nada de impunidad!

 

 

 

*------------------------------- Conclusión --------------------------*

 

Y así es con todos.  Solamente llegando a la fe y el arrepentimiento en Cristo Jesús, podemos escapar las consecuencias de nuestros delitos y nuestros crímenes.

 

Y esto no era una forma de impunidad, sino que en nuestros casos el precio fue pagado completamente en la cruz de calvario.  Dios como juez es un juez justo, y nada puede escapar su obra completa, de venganza y de gracia.

 

Y si tu quieres vivir siempre con los que van a servir a Dios, y separar se de las vanidades de este mundo, como la hermana Gloria, siempre preparada para su momento de partida…

 

Puedes pasar al frente, y oraremos contigo, rogando por la gracia necesaria para vivir fielmente con él, hasta el fin.

 

Vamos a Orar