27 de diciembre de 19

El Gozo Inquebrantable

Filipenses 1:1-30

 

El Ap—stol Pablo era un hombre extraordinario.  Habiendo sido fariseo, jud’o, enemigo de la iglesia, pausa una vez sirviendo a Cristo, se entend’a f‡cilmente la manera en que la gente se caigan en los enga–os. 

 

Y Dios lo usaba mucho, para llamar la atenci—n de los inconversos.

 

En esa carta de Filipenses Pablo estaba en la prisi—n, en Roma, pero algo interesante pasaba con Žl, llegando finalmente a Roma.

 

Hechos 28:1-6 Estando ya a salvo, supimos que la isla se

llamaba Malta.  Y los naturales nos trataron con no poca humanidad; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que ca’a, y del fr’o.

 

Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las ech— al fuego; y una v’bora, huyendo del calor, se le prendi— en la mano.

 

Pablo, siendo un hermano humilde, se ayudaba a levantar un fuego despuŽs de unos de sus famosos n‡ufragos.  Pero cuando una v’bora, obviamente muy venenosa, porque la gente ind’gena de all‡ estaban enterados de la naturaleza de all‡, y ellos se conclu’an de que Žl era un malvado.

 

Si era un hombre de Dios, seguramente su Dios no permitir’a que se caiga bajo tan mala suerte de estar mordido por algo tan venenoso.

Cuando los naturales vieron la v’bora colgando de su mano, se dec’an unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.

 

Pero Žl, sacudiendo la v’bora en el fuego, ningśn da–o padeci—.  Ellos estaban esperando que Žl se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningśn mal le ven’a, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.

Y otra vez San Pablo dejaba la gente asombrada, y dispuesta a escuchar su evangelio.  Y algo semejante va a pasar en el mensaje de hoy.

 

1) Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesśs que est‡n en Filipos, con los obispos y di‡conos:

 

Pablo se presentaba a Timoteo, un hombre mas joven, para que se sepan que iba a estar tambiŽn un l’der en el futuro, y que ha sido instruido cuidadosamente por Pablo.

 

Y dice que eran siervos de Cristo, pero la palabra traducida mejor, ser’a esclavos de Cristo.  Pero casi todas las traducciones han suavizado ese concepto un poquito.

 

Se llama a los hermanos en Filipos santos, porque eran llamados a una vida diferente de la de la los mundanos.

 

Se habla de obispos, que son ancianos, y de di‡conos, los dos oficios que se encuentran mas tarde en 1 Timoteo, con sus calificaciones.

 

2) Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Se–or Jesucristo.

 

La gracia y la paz son bendiciones que se necesitan para crecer tanto en el conocimiento, como en numero, en una iglesia verdadera.

 

Es que Pablo deseaba lo mejor para ellos.  Y francamente hermanos, esto era unas de las llaves de su vida de gozo, Pablo no andaba preocupando se por sus propios asuntos, sino por el progreso de otros.

 

3-5) Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comuni—n en el evangelio, desde el primer d’a hasta ahora;

 

Es un gran gozo, ver a los hermanos nuevos con sus vidas transformadas, algunos liberados de vicios, otros de la violencia, otros de los hechizos.

 

Y cuando se avanzan, cada vez mas firmes en la fe, es un  motivo de un gozo constante. 

 

Y sabiendo que el enemigo viene atacando, se tenia que estar en sus oraciones constantes por ellos.  Cosa que pudo hacer pasando tanto tiempo en la c‡rcel.

 

6) estando persuadido de esto, que el que comenz— en vosotros la buena obra, la perfeccionar‡ hasta el d’a de Jesucristo;

 

Esto es un verso lleno de poder.  Para continuar creciendo, firmemente en la fe, tenemos que confiar en el que empez— la obra.

 

Claro es que nosotros tenemos la obligaci—n de estar diligentes, pero el poder de continuar hasta el fin, no est‡ en nosotros, sino que est‡ en Cristo.  Y por lo tanto, confiamos en Žl, en su poder, en su promesa de cumplir lo ha empezado.

 

7) como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el coraz—n; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmaci—n del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.

 

Y Pablo amaba todos, igualmente, no hab’a hermanos grandes y hermanos insignificantes.  Todos estaban bajo sus oraciones.

 

ŔPero que era esto de la confirmaci—n del evangelio? pausa

 

Es quŽ como con la v’bora en aquella isla, llegando, la gente pudieron preguntar, ŇŔPero si este es hombre de Dios, siervo de Dios, como es posible que Dios no le cuidaba de la prisi—n?Ó

 

ŇŔY que pasar‡ conmigo si sigo su doctrina, quiere decir que yo tambiŽn pudiera acabar, tras la rejas?Ó

 

Estas eran las dudas que el diablo deseaba plantar en las mentes de muchos.

 

8) Porque Dios me es testigo de c—mo os amo a todos vosotros con el entra–able amor de Jesucristo.

 

Esto fue su defensa.  Pablo era preso, pero esto no afectaba nada ni de su amor, ni de su trabajo en el evangelio. 

 

Muchas de sus mejores cartas fueron escritas desde la c‡rcel.  Y seguramente sus d’as y sus noches estaban llenas de oraciones y intercesiones para otros. 

Pero jam‡s se ca’a en la auto conmiseraci—n, sino que se aprovechaba del tiempo en el d’a malo.  Y esto animaba a todos que estaban afuera, avanzando el reino de Cristo.

 

9-10) Y esto pido en oraci—n, que vuestro amor abunde aun m‡s y m‡s en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobŽis lo mejor, a fin de que se‡is sinceros e irreprensibles para el d’a de Cristo,

 

Esto es el crecimiento normal, cuando los hermanos avanzan en la fe, en su conocimiento de la sana doctrina, en su capacidad de defender la fe en contra de toda forma de ataque

y que su santidad sea un testimonio a la comunidad entera.

 

11) llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.

 

Muchas veces pasamos por las aflicciones por una buena causa. No hay mal que por bien no venga.  Dios est‡ preparando nos para estar aun mas fruct’feros, para la gloria del Padre.

 

12-13) Quiero que sep‡is, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado m‡s bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los dem‡s.

 

Esto es lo que dije empezando.  San Pablo pudo sufrir un sin fin de ataques, de injusticias, pero ni modo, Dios iba a hacer algo maravilloso en cada cual.  Por esto su gozo era inquebrantable.

 

Es que estaba predicando a soldados que estaban en la casa del emperador, y muchos romanos estaban preguntando sobre la fe, y hasta llegando a la fe en Cristo.

 

14) Y la mayor’a de los hermanos, cobrando ‡nimo en el Se–or con mis prisiones, se atreven mucho m‡s a hablar la palabra sin temor.

 

En vez de desanimar a los hermanos, Pablo en la c‡rcel era un motivo de salir mas predicando y compartiendo la fe. El diablo deseaba ver a los hermanos deprimidos por la captura de su gran campe—n, pero lo que pasaba era el opuesto.

 

Pablo avanzaba el reino de Dios aun mas cuando estaba tras las rejas.  Y a lo mejor estaba estudiando mucho all‡ tambiŽn, era como un retiro para Žl. 

Como hemos visto su manera de estudiar en otras partes.

 

2 Timoteo 4:13 Trae, cuando vengas, el capote que dejŽ en

Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

 

Pablo conoc’a las escrituras profundamente, pero para mantener se fresco en sus estudios, hay que continuar leyendo, y meditando en lo que dicen.

 

Pablo tambiŽn entend’a las filosof’as, y las costumbres de muchas partes, para que abriendo su boca se pudiera comunicar en asuntos que eran entendidos a ellos.

 

Pero el tiempo era sumamente valioso en sus ojos. 

 

15) Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.

 

San Pablo tenia enemigos aun entre los hermanos.  A veces sus ense–anzas estaban bien profundas y otros se sent’an envidia de Žl.

 

Y Pablo era muy popular cuando se fue visitando a otras iglesias.  Pero ahora, estos hermanos que avanzaban en la carne, deseaban predicar en todos lados, deseando tomar su posici—n como el hermano de gran fama en el evangelio.

 

Pero ni esto le molestaba el coraz—n de Pablo, porque Pablo no viv’a por su propia fama, sino por la gloria de Cristo.

 

16-18) Los unos anuncian a Cristo por contenci—n, no sinceramente, pensando a–adir aflicci—n a mis prisiones;  pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.  ŔQuŽ, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozarŽ aśn.

 

El hecho de que Cristo estaba predicado, anunciado, Pablo estaba feliz.  Su vida era Cristo, su vida no era Pablo.

 

Y aqu’ tambiŽn hay una llave de doctrina.  A veces saliendo para evangelizar, no se sabe que ser‡ el mensaje.  ŇŔHablaremos de la ley, para ayudar la persona sentir su necesidad como pecador?  ŔHablaremos del amor de Dios, y del perd—n de los pecados y de la paz y el gran prop—sito que uno siente, sirviendo al Se–or?Ó  Todo esto tiene su lugar.

Pero en realidad, lo que realmente estamos predicando, pausa, es Cristo.  No estamos predicando solamente los beneficios, o las doctrinas, sino que estamos predicando a Cristo, su persona.  Como Pablo dijo en otro lugar.

 

1 Corintios 2:1-2    As’ que, hermanos, cuando fui a vosotros

para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur’a.

 

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a Žste crucificado.

 

Pablo era gozoso, porque predicaba a Cristo, predicaba una persona, y no solamente las doctrinas de la fe.

 

Y es sumamente importante meditar en esto antes de salir evangelizando.  No es correcto ofrecer los beneficios, separados de la persona de Cristo.

 

Es que todo lo bueno que Dios tiene para nosotros est‡ en Cristo, y separado de Cristo, no hay nada, y esto es algo que el pecador tiene que entender.

 

S’ existe esperanza para el mas vil pecador, pausa, pero solamente en Cristo.

 

En fin, quŽ es lo que predicamos saliendo a las calles, predicamos a Cristo, y el crucificado, y resucitado, otorgando el gozo a cada ser humano.

 

19-20) Porque sŽ que por vuestra oraci—n y la suministraci—n del Esp’ritu de Jesucristo, esto resultar‡ en mi liberaci—n,  conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada serŽ avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora tambiŽn ser‡ magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.

 

Pablo ya no tenia miedo.  Ya tenia a–os confiando en el Se–or, y pudo estar contento con mucho, o con casi nada.

 

Por esto dijo, ŇTodo lo puedo en Cristo que me fortaleceÓ que vendr‡ en este libro de gozo, en el capitulo cuatro.

 

 

 

Y ojala estas empezando a ver, hermano, que este libro es muy, pero muy Cristo-cŽntrico, Cristo siempre en el centro de todo.  pausa  Y por esto el libro de Filipenses ser‡ el libro del gozo inquebrantable.  Es que confiando, plenamente en Cristo, no se puede perder.

 

21) Porque para m’ el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

 

Otro verso famos’simo.  ŔY tu hermano, te pudiera decir el mismo, o tienes tu, tal vez, otros asuntos en tu vida que son much’simo mas importantes?  pausa

 

No olvides, este mundo puede dejar te muy, pero muy decepcionado, pero poniendo a Cristo, en el primer lugar, jam‡s te vas a lamentar.

 

Salom—n pasaba un gran rato, explorando lo que este mundo puede ofrecer, pero despuŽs de saborear todo, Ŕque dijo?

 

EclesiastŽs 1:12-14  Yo el Predicador fui rey sobre Israel en

                     JerusalŽn. Y di mi coraz—n a inquirir y a

buscar con sabidur’a sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en Žl.

 

MirŽ todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aqu’, todo ello es vanidad y aflicci—n de esp’ritu.

 

Pablo sacaba bien provecho de las ense–anzas de Salom—n, y decid’a no repetir sus errores sino que andaba con otra perspectiva.

 

21) Porque para m’ el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

 

Y viviendo as’, jam‡s tenia miedo de la muerte.  Para Pablo la muerte ser’a una gran ganancia, pasando a otro esfera en que no habr’a ni frustraciones ni lagrimas, pero no era aun su tiempo.

 

22) Mas si el vivir en la carne resulta para m’ en beneficio de la obra, no sŽ entonces quŽ escoger.

 

 

No es que se deseaba acabar con su vida, era un esclavo de Cristo y solamente el Se–or iba a determinar su tiempo.

 

Pero solamente estaba pensando en voz alta, ŇŔSabes que? Morir no seria tan malo, pasar a la presencia de Cristo, para siempre.  pausa  Pero quedarme aqu’ para servir tambiŽn ser‡ excelente.Ó  Es que cualquiera que sea la decisi—n del Se–or, Pablo iba a quedar se en su gozo inquebrantable.  ŔY tu?

 

23-24) Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es much’simo mejor; pero quedar en la carne es m‡s necesario por causa de vosotros.

 

Pero no se malentiendan, Pablo no iba a acabar con su propia vida, sino que se pensaba, en voz algo, ayudando nos a aprender su manera de siempre estar en paz.

 

25-26) Y confiado en esto, sŽ que quedarŽ, que aśn permanecerŽ con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe,  para que abunde vuestra gloria de m’ en Cristo Jesśs por mi presencia otra vez entre vosotros.

 

Esta es otra llave de su gozo inquebrantable.  Los deseos de Pablo siempre eran el servicio a otros.  Porque sirviendo a otros con los dones que Dios te ha dado, es la manera de experimentar el gozo en el Se–or.

 

Y esto es algo que el mundo simplemente no puede ofrecer te.

Los mundanos si pueden servir, pueden sacrificar, pausa, pero jam‡s sale del mismo gratitud, ni del amor que nosotros tenemos.

 

27) Solamente que os comportŽis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que estŽ ausente, oiga de vosotros que est‡is firmes en un mismo esp’ritu, combatiendo un‡nimes por la fe del evangelio,

 

La llamada siempre est‡ a la vida santa, la vida consagrada, para no traer lodo sobre el nombre de Cristo.

 

Para el diablo, siempre es su gran deseo ver a los hermanos cayendo en un esc‡ndalo u otro, para convencer a los incrŽdulos que nuestra fe no es nada mas que una gran fraude.

 

Y por esto, en gratitud, en amor, y para la gloria de nuestro salvador, dedicamos a la vida consagrada, y sin esc‡ndalos.

28) y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdici—n, mas para vosotros de salvaci—n; y esto de Dios.

 

Cuando no tenemos miedo de los mundanos, cuando podemos responder con la calma, con amor, pero con la verdad, ser‡ muy claro a ellos, que est‡n en una terrible perdici—n, sin nuestro Se–or y Salvador.

 

Tu vida pondr‡ sal en las bocas de ellos, produciendo una sed en ellos tambiŽn, por la salvaci—n valios’sima.

 

29-30) Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no s—lo que cre‡is en Žl, sino tambiŽn que padezc‡is por Žl,  teniendo el mismo conflicto que habŽis visto en m’, y ahora o’s que hay en m’.

 

Aun en todo nuestro gozo, Dios puede mandar las aflicciones, pero siempre con un buen prop—sito.  Como Cristo nos ense–aba enÉ

 

Mateo 5:11-12  Bienaventurados sois cuando por mi causa os

vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

 

Gozaos y alegraos, porque vuestro galard—n es grande en los cielos; porque as’ persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

 

Tienes que saber hermano, hermana, que aun en los peores aflicciones, Dios te puede fortalecer, con el gozo inquebrantable.

 

*-------------------------- Aplicaci—n ---------------------

 

En conclusi—n, si tu has sentido un poco seco en tu caminar Cristiano, pausa, tal vez es tu tiempo de estar un poco mas Cristo-cŽntrico.

 

Buscando los beneficios siempre en Žl, y en el servicio a Žl y a otros.

 

Y si esto es tu deseo, empezando un a–o nuevo, con Cristo en el centro de todo lo que haces, o pienses, puedes pasar en unos momentos, y oraremos para ti.

 

Vamos a Orar