21 de abril de 19
Lo Que
He Escrito, He Escrito
Juan 19:17-22
Introducci—n
Hace unas semanas, tuvimos una boda aqu’ en s‡bado, en que dos
personas, entregadas, a Cristo, juraban su fidelidad, la una a la otra, el
esposo a la esposa, y la esposa al esposo, y esto por toda la vida. Era muy bello. pausa
Y hace rato, has visto a dos hombre, entregados a Cristo, confirmando
su compromiso a la iglesia preciosa, que Cristo mismo compraba con su propia sangre. pausa
Y alguien pudiera preguntar, ÒÀComo se puedes encontrar personas de
tanta entrega, personas as’ de integridad, viviendo en una Žpoca de pusil‡nimes
y cobardes que no quieren comprometer se a nada, ni a nadie?Ó pausa
Es que estamos hablando de personas que han sido tocadas por el Santo Esp’ritu,
de un Rey, un Rey que fue crucificado, pero que no se quedaba en la tumba, sino
que se resucit— al tercer d’a, y ahora est‡ vivo, y reinando a la diestra de
Dios. pausa
Y si te vienes con nosotros a la playa, ver‡s otros hermanos de
entrega, de gran compromiso, que van a declarar su fidelidad a Cristo,
pœblicamente, delante de quien sea, en el acto del bautismo, en el d’a de la Pascua.
Hermanos, amigos, Cristo es Rey, Cristo es el Se–or, y es un Se–or que
est‡ vivo. pausa
Hay muchos que est‡n dispuestos a recibir a Cristo como un amigo que
puede ayudar, como un salvador de la ira de Dios.
Pero son pocos que realmente reconocen a Cristo como su Rey, y como su
Se–or.
Y con esa introducci—n podemos avanzar a nuestro texto de hoy. Que es
breve, siendo hoy un d’a muchas actividades importantes.
Y veremos en el texto, que hab’an muchas personas que no deseaban
reconocer a Cristo, como Rey.
Juan 19:17-22 Y Žl,
cargando su cruz, sali— al lugar
llamado de la Calavera, y en hebreo, G—lgota;
y all’ le crucificaron, y con Žl a otros dos, uno a cada lado, y Jesœs
en medio.
Escribi— tambiŽn Pilato un t’tulo, que puso sobre la cruz, el cual
dec’a: JESòS NAZARENO, REY DE LOS JUDêOS.
Y muchos de los jud’os leyeron este t’tulo; porque el lugar donde
Jesœs fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el t’tulo estaba escrito en
hebreo, en griego y en lat’n.
Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los jud’os: No
escribas: Rey de los jud’os; sino, que Žl dijo: Soy Rey de los jud’os.
Respondi— Pilato: Lo que he
escrito, he escrito.
El gobernador Pilato, tenia muchos problemas con estos jud’os. Pilato ni deseaba crucificar a Cristo,
sino que era su deseo soltar lo.
Adem‡s, su esposa tenia sue–os y premoniciones en contra de todo esto.
Mateo 27:19 Y
estando Žl sentado en el tribunal, su
mujer le mand— decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy
he padecido mucho en sue–os por causa de Žl.
Pero los fariseos eran muy astutos como manipuladores de la
muchedumbre, y hasta del gobierno.
Y como una venganza final, Pilato puso sobre Cristo quŽ eran las
cargas en su contra.
Escribi— tambiŽn Pilato un t’tulo, que puso sobre la cruz, el cual
dec’a: JESòS NAZARENO, REY DE LOS JUDêOS.
Y claro, esto era el colmo para estos jud’os.
Estos jam‡s deseaban reconocer a Cristo como un rey, especialmente
como su rey.
Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los jud’os: No
escribas: Rey de los jud’os; sino, que Žl dijo: Soy Rey de los jud’os.
Pero finalmente, Pilato no estaba dispuesto a jugar el papel de un
cobarde, y dijo, con toda la soberan’a del gobierno RomanoÉ
Lo que he
escrito, he escrito.
Que quiere decir que no iba a cambiar nada. Lo hecho, hecho estaba.
Lo escrito, escrito estaba.
Y vimos algo semejante en el testamento antiguo, cuando Daniel estaba
tirado a la fosa de leones. El rey
sabia que todo esto era un error, pero no se pudiera hacer nada, por que las
leyes de entonces no pudieron estar cambiadas.
Daniel 6:15-16 Pero aquellos
hombres rodearon al rey y le
dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que ningœn
edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado.
Entonces el rey mand—, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de
los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tœ continuamente
sirves, Žl te libre.
Estos son asuntos de la soberan’a, un concepto no muy popular en
nuestros d’as, pero es un concepto B’blico.
Si Pilato tenia la autoridad de tomar una decisi—n firme, y si durante
los tiempos de Daniel, el gran imperio de Media y Persia pudo hacer
declaraciones inquebrantables, ÀCu‡nto mas puede nuestro Dios, hacer
declaraciones que tienen la autoridad inquebrantable? ÀAmen?
Unos ejemplos antes de cerrar.
En la corrupci—n avanzada de nuestra cultura, existe mucho pluralismo
en asuntos de la fe. La gente dan
la misma validez a Islam, u otra religi—n falsa que dan a Cristo.
Pero Cristo dijo en una parteÉ
Juan 14:6 Jesœs le dijo: Yo soy
el camino, y la verdad,
y la vida; nadie viene al Padre, sino
por m’.
ÀY como van a reaccionar los rebeldes y los carnales de nuestra
generaci—n? Van a decir algo comoÉ
ÁNo digas que Cristo es el, camino, sino que Cristo es un camino entre
muchos! pausa
ÀY como va a reaccionar la soberan’a suprema de Dios?
Lo que he
escrito, he escrito.
Y se pudiera dar otros ejemplos en que hasta hay hermanos pusil‡nimes
que van a sentir el deseo de quejar se.
En el libro de Hebreos, por ejemplo, diceÉ
Hebreos 12:14 Seguid la paz
con todos, y la santidad,
sin la cual nadie ver‡ al Se–or.
Pero cuando hay hasta hermanos que est‡n muy pegados a sus pecados,
van a pensarÉ
No digas sin la santidad no ver‡ al Se–or, sino algo como sin la sinceridad,
no ver‡ al Se–or.
Y hay otro ejemplo tambiŽn en el libro de Hebreos que dice de Cristo...
Hebreos 5:9 Vino a
ser autor de eterna salvaci—n
para todos los que le obedecen.
Y habr‡ hasta hermanos que van a pensar, esto s’ que no, no digas a los
que le obedecen, sino a los que le creen solamente.
ÀPero que dice la soberan’a santa de Dios?
Lo
que he escrito, he escrito.
Porque la obediencia no es una alternativa a la fe, sino que la
obediencia es una expresi—n de la fe.
Y como hoy es un d’a de bautismos, pausa, y como estamos hablando de
personas de entrega, de compromiso en comparaci—n con los cobardes y los
pusil‡nimes, vamos al libro de Marcos.
Marcos 16:15-16 Y les dijo: Id
por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura.
El que creyere y fuere
bautizado, ser‡ salvo; mas el que no creyere, ser‡ condenado.
Y habr‡ hasta hermanos que cuando llegan a este verso van a pensar,
Àpero como es posible que dice ÒEl que creyere y fuere bautizadoÓ?
No digas Òy fuere bautizadoÓ sino el que creyere, no mas.
ÀPero como va a responder la soberan’a inflexible de Dios?
Lo
que he escrito, he escrito.
Hermano, joven, si has visto la pel’cula de la Pasi—n de Cristo u otra
pel’cula mostrando la manera en que nuestro Se–or sufr’a durante la semana
santa que ahora estamos celebrando, te dar’as cuenta de que este gran Se–or, y
rey, no tiene que aguantar a los cobardes ni los tibios.
ÁEs mas! Si tu quieres vivir como un tibio, Cristo ha prometido
vomitar te de su boca.
Apocalipsis 3:14-16 Y
escribe al ‡ngel de la iglesia en
Laodicea: He aqu’ el AmŽn, el testigo fiel y verdadero, el principio
de la creaci—n de Dios, dice esto:
Yo conozco tus obras, que ni eres fr’o ni caliente. !!Ojal‡ fueses fr’o
o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no fr’o ni caliente, te vomitarŽ de mi
boca.
Nuestro Se–or Cristo Jesœs, es un gran Rey, es Se–or de Se–ores y Rey
de reyes. Y Jesœs jam‡s escond’a
el costo de vivir como uno de sus seguidores.
Lucas 14:25-33 Grandes multitudes iban con Žl; y
volviŽndose, les dijo:
Si alguno viene a m’, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e
hijos, y hermanos, y hermanas, y aun tambiŽn su propia vida, no puede ser mi
disc’pulo.
Y el que no lleva su cruz y viene en pos de m’, no puede ser mi
disc’pulo.
Y cuando dice Òlleva su cruzÓ, no est‡ hablando de los que f’sicamente
llevan una cruz de madera durante una procesi—n de la Semana Santa para
regresar a sus idolos del corazon despuŽs. Est‡ hablando de una entrega, cuesta lo que cuesta.
Porque ÀquiŽn de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta
primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
No sea que despuŽs que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla,
todos los que lo vean comiencen a hacer burla de Žl, diciendo: Este hombre comenz— a edificar, y no pudo acabar.
ÀO quŽ rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta
primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra Žl
con veinte mil?
Y si no puede, cuando el otro est‡ todav’a lejos, le env’a una
embajada y le pide condiciones de paz.
As’, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee,
no puede ser mi disc’pulo.
Hay una paradoja aqu’. La
salvaci—n gratuita, en un sentido va a costar te todo lo que tienes y todo lo
que eres. pausa
Objeci—n: Seguramente alguien
est‡ pensando, ÒBasta ya
hermano, si sigues predicando as’, no quedar‡ nadie, vas a estar predicando a las
paredes, o a los p‡jarosÓ.
Respuesta: Habr‡ personas de
entrega que van a
responder, y esto ser‡ algo sobre natural, por el poder del Esp’ritu
Santo. Siempre habr‡ los que
respondan a la verdad. ÀEstoy
predicando la palabra de Cristo, si o no?
Objeci—n #2: Bueno
tal vez algunos van a responder a ese
nivel de entrega, pero ser‡n muy, pero muy pocos.
Respuesta#2:
ÀAs’? Y no es esto
exactamente lo que
Cristo dijo en el sŽptimo capitulo de Mateo, cuando dijo.
Mateo 7:13-14 Entrad por la
puerta estrecha; porque ancha
es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdici—n, y muchos
son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino
que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
La
manada, en realidad, siempre ha sido
peque–a. Y los dem‡s,
vivan en su auto enga–o.
Lucas 12:32 No
tem‡is, manada peque–a, porque a vuestro
Padre le ha placido daros el reino.
En fin hermanos, Cristo es un Rey, un Se–or que es digno de una
entrega completa, y francamente no va a gastar mucho tiempo con los que no
vienen a Žl en serio.
Lucas 9:57-62 Yendo ellos,
uno le dijo en el camino:
Se–or, te seguirŽ adondequiera que vayas.
Y le dijo Jesœs: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos
nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene d—nde recostar la cabeza.
Y dijo a otro: S’gueme. ƒl le dijo: Se–or, dŽjame que primero vaya y
entierre a mi padre.
Jesœs le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tœ ve,
y anuncia el reino de Dios.
Entonces tambiŽn dijo otro: Te seguirŽ, Se–or; pero dŽjame que me
despida primero de los que est‡n en mi casa.
Y Jesœs le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia
atr‡s, es apto para el reino de Dios.
En otro lugar dijoÉ
Lucas 17:32-33 Acordaos de la mujer de Lot. Todo el que
procure salvar su vida, la perder‡; y todo el que la pierda, la
salvar‡.
La realidad es que la œnica manera de salvar tu vida, es perder la, a
los pies de Cristo.
Habr‡ hermanos que no van a bautizar se pœblicamente en la playa,
porque se van a sentir algo de vergŸenza, y para estos Cristo tambiŽn tiene
otra promesa.
Mateo 10:32-33 A cualquiera,
pues, que me confiese delante
de los hombres, yo tambiŽn le confesarŽ delante de mi Padre que est‡
en los cielos.
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo tambiŽn le
negarŽ delante de mi Padre que est‡ en los cielos.
Bueno, yo pudiera dar mas y mas evidencia de lo que estoy diciendo,
que el Se–or de gloria, el Rey de reyes, es digno de nuestra entrega completa. Y esa entrega es posible, por el poder
del Esp’ritu Santo de Dios. Claro,
tu no puedes vivir as’ en tu propia capacidad o en tu propio poder.
*------------------------ Llamamiento --------------------*
En fin, si tu deseas el poder de vivir en esa entrega santa, en el
gran compromiso, que Cristo dice es necesario, para ser su seguidor de verasÉ
Si tu deseas estar libre de todos los idolos del corazon que tratan de
tomar el lugar que pertenece al Se–or de la gloriaÉ
Si tu quieres vivir como una persona libre, como creatura nueva, te
puedes pasar en un momento, y oraremos para ti.
2 Corintios 5:17 De
modo que si alguno est‡ en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aqu’ todas son hechas nuevas.
Las verdades de las escrituras, jam‡s van a cambiar, digan lo que
digan los dem‡s, la soberan’a de Dios siempre va a responder, como PilatoÉ
Lo
que he escrito, he escrito.
Y esto es todo, Amen