28 de mayo de 17
Los Refugiados
Desesperados
Isa’as 15-16
Introducci—n
Hoy d’a tenemos dos cap’tulos, pero son breves. Los dos cap’tulos profetizan sobre un
pueblo que vino de la misma familia de Abraham.
1) Profec’a sobre Moab. Cierto, de noche fue destruida Ar de
Moab, puesta en silencio. Cierto, de noche fue destruida Kir de Moab, reducida
a silencio.
El pasaje empieza con dos de las ciudades de Moab, destruidas de
repente.
ŔPero quien es Moab? Para entender su origen oscuro, tenemos que
regresar a la vida de Abraham.
Abraham no salio solo de su pa’s, cuando Dios lo llam—, sino que tenia
su esposa Sara’, y tambiŽn su sobrino Lot.
Cuando sus reba–os estaban creciendo grandemente, Lot y Abraham ten’an
que separar se, porque no hab’an recursos adecuados para los reba–os de los dos.
Y Lot se fue, poco a poco a la direcci—n de Sodoma y Gomorra,
fascinado con su prosperidad. No
voy a entrar mucho en la historia, pero te puedes encontrar todo en el libro de
GŽnesis, en el capitulo 19.
Una vez Lot estaba capturado en un ataque, y Abraham se levant— un
peque–o ejercito para rescatar lo.
En fin, eran de la misma familia, y en un sentido, Lot estaba en deuda
con su t’o, Abraham.
Mas tarde Sodoma y Gomorra ten’an que estar destruidas como ciudades,
como nosotros tenemos hoy en d’a, llenas de la maldad.
Unos ‡ngeles agarraron a la familia de Lot, sacando les de la mano, y
se huyeron como refugiados desesperados.
Su esposa miraba atr‡s, en contra del mandamiento de Dios y perdi— su
vida, as’ que Lot, como refugiado
desesperado, lleg— a una cueva con sus dos hijas.
Muy trastornadas, por su vida en Sodoma, y su huida desesperada, las hijas hicieron algo
espantoso.
GŽnesis 19:31-32 Entonces
la mayor dijo a la menor:
Nuestro padre es viejo, y no queda var—n en la tierra que entre a
nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con Žl, y
conservaremos de nuestro padre descendencia.
Es como que se pensaron que el mundo entero se acab—, y con esto se
justificaron tener relaciones con su padre.
GŽnesis 19:35-37 Y
dieron a beber vino a su padre
tambiŽn aquella noche, y se levant— la menor, y durmi— con Žl; pero Žl
no ech— de ver cu‡ndo se acost— ella, ni cu‡ndo se levant—. Y las dos hijas de Lot concibieron de
su padre. Y dio a luz la mayor un hijo, y llam— su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy.
De all’ vinieron el pueblo de Moab, de un transfondo extra–o y
incestuoso. Lot era el padre de
Moab, pero era tambiŽn su abuelo.
Eran de la misma familia de Abraham, pero ya, con esa mancha negra en su
pasado.
Continuando ya con la profec’a de Isa’as.
2) Subi— a Bayit y a Dib—n, lugares
altos, a llorar; sobre Nebo y sobre Medeba aullar‡ Moab; toda cabeza de ella
ser‡ rapada, y toda barba rasurada.
Estamos hablando aqu’ de su destrucci—n. Se fueron r‡pidamente a sus lugares altos para apelar a su dios,
pero no segu’an el Dios de Abraham, sino a su ’dolo.
Cuando habla de la cabeza rapada, era simplemente una expresi—n de
luto, por la destrucci—n.
3) Se ce–ir‡n de cilicio en sus
calles; en sus terrados y en sus plazas aullar‡n todos, deshaciŽndose en llanto.
El cilicio era una expresi—n de arrepentimiento, pero el
arrepentimiento no tiene sentido, cuando tu dios es falso.
4) Hesb—n y Eleale gritar‡n, hasta
Jahaza se oir‡ su voz; por lo que aullar‡n los guerreros de Moab, se lamentar‡
el alma de cada uno dentro de Žl.
Esto implica que hasta su soldados han perdido todo su valor, porque
sus enemigos eran demasiados, y r‡pidos, y el furor de Dios estaba detr‡s de
todo.
Y aqu’ podemos a–adir un poco mas de la historia del pueblo de
Moab.
Cuando MoisŽs salio de Egipto, se pidi— permiso de pasar por las
tierras de Moab, siendo de su parentesco antiguo.
Pero los de Moab no expresaban misericordia con el pueblo de Dios.
Por esto Dios dio un precepto en el libro de Deuteronomio.
Deuteronomio 23:3-4 No entrar‡ amonita ni moabita en la
congregaci—n de Jehov‡, ni hasta la dŽcima generaci—n de ellos; no
entrar‡n en la congregaci—n de Jehov‡ para siempre, por cuanto no os salieron a
recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque
alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para
maldecirte.
Esto fue otra gran infamia, en el libro de Nśmeros, el rey de Moab
busc— un gran hechicero para maldecir al pueblo de Dios. Esto fue la historia en que el burro se
habl—.
Moab ya tenia grandes juicios en su contra, juicios pendientes con
Dios, reservados por la paciencia de Dios, pero ahora derramados como una
tormenta.
Continuando con Isa’as.
5) Mi coraz—n dar‡ gritos por Moab;
sus fugitivos huir‡n hasta Zoar, como novilla de tres a–os. Por la cuesta de
Luhit subir‡n llorando, y levantar‡n grito de quebrantamiento por el camino de
Horonaim.
Ahora, viendo todo, el profeta, hablando para Dios, se sent’a lastima
para esa enemigo antiguo. Pudo ver
im‡genes de su huida como refugiados
desesperados, llorando y gritando.
Y esto revela algo del coraz—n de Dios.
No es el deseo de Dios venir en juicio. Esto no es su obra preferida, sino que es su obra extra–a.
Isa’as 28:21 Porque
Jehov‡ se levantar‡ como en el monte
Perazim, como en el valle de Gaba—n se enojar‡; para hacer su obra, su
extra–a obra, y para hacer su operaci—n, su extra–a operaci—n.
El juicio, no es la obra preferida de Dios, sino que es algo
desagradable para Žl. Ahora no me
malentiende, cuando tiene que juzgar, lo har‡ porque es justo. Pero Dios siempre prefiere perdonar,
cuando haya arrepentimiento genuino
6-7) Las aguas de Nimrim ser‡n
consumidas, y se secar‡ la hierba, se marchitar‡n los reto–os, todo verdor
perecer‡.
Por tanto, las riquezas que habr‡n
adquirido, y las que habr‡n reservado, las llevar‡n al torrente de los sauces.
Moab disfrutaba una gran prosperidad, su territorio era lo que ahora
es el Jordan moderno. Ten’an
tierras fŽrtiles, con muchas vi–as y aguas en abundancia.
Pero todo esto iba a desaparecer por la guerra.
Y la circunstancia mas terrible para los refugiados es que
llevaban todos sus ahorros de vida, o de generaciones, consigo, y eran
f‡cilmente robados.
8) Porque el llanto rode— los l’mites
de Moab; hasta Eglaim lleg— su alarido, y hasta Beer-elim su clamor.
Iban a estar huyendo en un p‡nico, sin rumbo, y si futuro.
Y como podemos observar en nuestros tiempos, hay millones y millones
de familias viviendo como refugiados
desesperados.
Por lo menos ahora pueden guardar su dinero en los bancos y comunicar
por sus celulares, pero aun con esto es una trauma. Hay millones de ni–os, en este momento, creciendo en los
campos de refugiados, en diferentes partes de medio oriente.
9) Y las aguas de Dim—n se llenar‡n de
sangre; porque yo traerŽ sobre Dim—n males mayores, leones a los que escaparen
de Moab, y a los sobrevivientes de la tierra.
Sabemos que esto no es simplemente la voz de Isa’as, sino que es Dios,
haciendo su obra extra–a de un juicio severo.
Los que escaparon del ejercito de los que atacaban, considerando se
los afortunados, encontrar’an leones u otras fieras salvajes. Seria completamente horrible para un
pueblo que ha atacado el pueblo de Dios ya por siglos. Pero era justo.
En un sentido Dios tenia que juzgar, porque prometi— a AbrahamÉ
GŽnesis 12:3 BendecirŽ
a los que te bendijeren, y a los
que te maldijeren maldecirŽ; y ser‡n benditas en ti todas las familias
de la tierra.
Moab viv’a por siglos, maldiciendo al pueblo de Dios, y ahora iban a
recibir las consecuencias. (pobres de Islam)
Bueno, esto es el fin del capitulo 15, ahora podemos cumplir tambiŽn
el capitulo 16.
-------------------------- Capitulo 16 --------------------
1) Enviad cordero al se–or de la tierra, desde Sela del
desierto al monte de la hija de Sion.
La profec’a dice que era necesario mandar cordero, al pueblo de Dios,
a los jud’os. Porque la salvaci—n
iba a salir de ellos, y solamente ellos ten’an el Dios verdadero.
2) Y cual ave espantada que huye de su
nido, as’ ser‡n las hijas de Moab en los vados de Arn—n.
Pero es claro que aun con la sugerencia de un arrepentimiento, por su
orgullo, no iban a arrepentir se.
Sus mujeres iban estar huyendo, como refugiados desesperados,
como una ave espantada de su nido.
3) Reśne consejo, haz juicio; pon tu
sombra en medio del d’a como la noche; esconde a los desterrados, no entregues
a los que andan errantes.
Esto era otra oferta de recapacitar. Cuando Israel estaba atacada, los que estaban cerca de Moab
iban a tratar de huir all‡, buscando refugio, y con un poco de humanidad, se
pudieron encontrar refugio, como en los tiempos de Rut.
4) Moren contigo mis desterrados, oh
Moab; sŽ para ellos escondedero de la presencia del devastador; porque el
atormentador fenecer‡, el devastador tendr‡ fin, el pisoteador ser‡ consumido
de sobre la tierra.
Aqu’ dice que habr’an hebreos tratando de buscar refugio, no por mucho
tiempo, sino brevemente. Que
quiere decir que no iba estar muy costoso para Moab, esconder a sus primos.
Pero Moab no deseaba extender esa misericordia.
Santiago 2:13 Porque juicio
sin misericordia se har‡ con
aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el
juicio.
Isa’as, present— todos estos detalles para comprobar que los juicios
sobre Moab, por mas espantoso que eran, eran completamente justos. Como Dios siempre es justo, aun cuando
condena a los pecadores al infierno eterno.
5) Y se dispondr‡ el trono en
misericordia; y sobre Žl se sentar‡ firmemente, en el tabern‡culo de David,
quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia.
Aqu’ se presente la śnica esperanza para los de Moab. Y profŽticamente est‡ hablando de
Cristo. Aparte de Cristo, que vino
de los jud’os, no hay esperanza para la humanidad.
6) Hemos o’do la soberbia de Moab; muy
grandes son su soberbia, su arrogancia y su altivez; pero sus mentiras no ser‡n
firmes.
Tal vez tratando de cubrir sus or’genes negros, o tal vez por sus
tierras productivas y ricas, la gente de Moab eran sumamente orgullosos, llenos
de soberbia, de arrogancia.
Y como muchos en nuestros tiempos, no iban a agarrar la oferta de paz,
con el arrepentimiento. Iban a intentar
resolver todo, viviendo independientemente del Dios verdadero, y por lo tanto,
su caso seria cada vez mas triste.
7) Por tanto, aullar‡ Moab, todo Žl
aullar‡; gemirŽis en gran manera abatidos, por las tortas de uvas de
Kir-hareset.
Aqu’ dice que iban a llorar por la perdida de sus tierras fŽrtiles,
que han disfrutados por generaciones.
8) Porque los campos de Hesb—n fueron
talados, y las vides de Sibma; se–ores de naciones pisotearon sus generosos
sarmientos; hab’an llegado hasta Jazer, y se hab’an extendido por el desierto;
se extendieron sus plantas, pasaron el mar.
Cuando una cultura es muy materialista, viviendo por el amor de
dinero, es justo que Dios viene acabando con toda su prosperidad.
Mateo 6:19-21 No os hag‡is
tesoros en la tierra, donde la
polilla y el or’n corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino
haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el or’n corrompen, y donde
ladrones no minan ni hurtan.
Porque donde estŽ vuestro tesoro, all’ estar‡ tambiŽn vuestro coraz—n.
9) Por lo cual lamentarŽ con lloro de
Jazer por la vi–a de Sibma; te regarŽ con mis l‡grimas, oh Hesb—n y Eleale;
porque sobre tus cosechas y sobre tu siega caer‡ el grito de guerra.
Otra vez, aqu’ podemos ver el coraz—n de Dios. Y esto es el gran valor de estos dos cap’tulos. Aunque Dios est‡ juzgando, se siente
gran trisaza para las victimas de su juicio. Esto, si son de su propio pueblo, o aun si es con los de
Moab.
Ezequiel 33:11 Diles: Vivo yo,
dice Jehov‡ el Se–or, que no
quiero la muerte del imp’o, sino que se vuelva el imp’o de su camino,
y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; Ŕpor quŽ morirŽis, oh
casa de Israel?
Cuando dice ŇVive yoÓ, quiere decir que Dios estaba jurando por su
propio nombre, que el juicio, no es su preferencia.
Pero cuando el juicio est‡ merecido, y cuando las ofertas de
reconciliaci—n est‡n rechazadas, pausa, el
juicio vendr‡.
Es como las familias que perdieron sus hijas en esta semana en
Inglaterra en el concierto de Ariana Grande. En un sentido lo buscaban, permitiendo sus hijas a asistir a
un evento tan perverso. Pero al
mismo tiempo, en humanidad, tenemos que llorar con ellos, por sus perdidas.
10) Quitado es el gozo y la alegr’a
del campo fŽrtil; en las vi–as no cantar‡n, ni se regocijar‡n; no pisar‡ vino
en los lagares el pisador; he hecho cesar el grito del lagarero.
Dios quit— el gozo. Dios
se acab— con la prosperidad de Moab, porque su tiempo de juicio, por fin ha
llegado.
11) Por tanto, mis entra–as vibrar‡n
como arpa por Moab, y mi coraz—n por Kir-hareset.
Otra vez, Isa’as hablando para Dios, nos hacer ver la tristeza de
Dios, por el juicio necesario.
Vimos esto tambiŽn en la vida de Cristo.
Cristo estaba rechazado por muchos en Israel, especialmente por los
del liderazgo. Cristo anunci— que
la cuidad iba estar destruida, con ni una piedra quedando sobre otra en el
templo.
Pero Cristo no estaba gozoso sobre esa destrucci—n.
Lucas 19:41-44 Y cuando lleg—
cerca de la ciudad, al verla,
llor— sobre ella, diciendo: !!Oh, si tambiŽn tś conocieses, a lo menos en este tu d’a,
lo que es para tu paz! Mas ahora est‡ encubierto de tus ojos.
Porque vendr‡n d’as sobre ti, cuando tus enemigos te rodear‡n con
vallado, y te sitiar‡n, y por todas partes te estrechar‡n,
y
te derribar‡n a tierra, y a tus hijos
dentro de ti, y no dejar‡n en ti piedra sobre piedra, por cuanto no
conociste el tiempo de tu visitaci—n.
Como Isa’as vio la destrucci—n de Moab en su profec’a, Cristo vio la
destrucci—n de Israel en la suya.
Pero ninguna de los estaban gozosos sobre lo que iba a pasar.
12) Y cuando apareciere Moab cansado
sobre los lugares altos, cuando venga a su santuario a orar, no le valdr‡.
Los Moabitas tene’n lugares para orar, pero estaban orando a un dios
falso. Sabemos algo de este ’dolo
porque Salom—n hizo un templo para Žl, cuando pasaba por una locura en su
vejez.
1 Reyes 11:7 Entonces
edific— Salom—n un lugar alto a
Quemos, ’dolo abominable de Moab, en el monte que est‡ enfrente
de JerusalŽn, y a Moloc, ’dolo abominable de los hijos de Am—n.
En su desesperaci—n muchos van a sus dioses para orar, pero si sus
dioses son falsos, sus oraciones simplemente multiplicar‡n sus ofensas.
13-14) Esta es la palabra que
pronunci— Jehov‡ sobre Moab desde aquel tiempo; pero ahora Jehov‡ ha hablado,
diciendo: Dentro de tres a–os, como los a–os de un jornalero, ser‡ abatida la
gloria de Moab, con toda su gran multitud; y los sobrevivientes ser‡n pocos,
peque–os y dŽbiles.
Terminando aqu’, Isa’as dice que esto era la palabra de Dios, y no
simplemente su propia opini—n o deseo.
Y por supuesto Isa’as es un gran profeta y famoso, porque todo lo que
dijo, pas— exactamente como era revelado.
========================== Aplicaci—n =====================
Bueno, que podemos aprender de estos dos
cap’tulos extra–os sobre Moab.
1) Un transfondo oscuro
Vimos empezando que Moab vino de un
transfondo oscuro, y por esto el pueblo naci— en la sombra de los pecados de
sus antepasados.
Pero esto no es necesariamente una
condenaci—n. Dios puede salvarte
de todo lo que ha pasado en las vidas de tus antepasados.
Rut, una famosa de la Biblia, vino de
Moab. Era una Moabita, famosa
porque era en la l’nea directa de Cristo.
Ella aparece en Mateo uno, como la bis abuela
de David.
Mateo 1:5-6 Salm—n
engendr— de Rahab a Booz, Booz
engendr— de Rut a Obed, y Obed a
Isa’. Isa’ engendr— al rey David, y el rey David engendr— a Salom—n
de la que fue mujer de Ur’as.
ŔCual es el punto?
Si tu tambiŽn has venido de un trasfondo
oscuro o turbio, no importa. Dios te
puede librar de todo esto, y como Rut, la moabita, tu tambiŽn puedes ser una
persona formidable para el reino de Dios.
G‡latas 5:1 Estad,
pues, firmes en la libertad con que
Cristo nos hizo libres, y no estŽis otra vez
sujetos al yugo de esclavitud.
Hermano, hermana, no es necesario vivir como
esclavo de tu pasado, hay libertad en Cristo.
2) La Salvaci—n viene de Los Jud’os
Vimos en estos cap’tulos, que la śnica
esperanza que tenia el pueblo de Moab era una salvaci—n con los jud’os.
Pero ellos, por su soberbia, su arrogancia y
su altivez, despreciaban esa forma de salvaci—n.
Cristo explic— algo semejante a una mujer
samaritana.
Juan 4:22 Vosotros
ador‡is lo que no sabŽis; nosotros
adoramos lo
que sabemos; porque la salvaci—n
viene de los
jud’os.
Dios estaba completamente en su derecho
diciendo c—mo iba a salvar al mundo.
Y ha empleado, los jud’os, Cristo era un jud’o, un carpintero, que fue
levantado como salvador del mundo.
Y si tu, aun estas en tu pecado, si tu ni
has estado bautizado aun en Cristo Jesśs, debes de estar huyendo a Žl, mientras
aun hay tiempo. Debes de huir a
Cristo, como un refugiado desesperado, escapando de la ira, justa de
Dios.
Si esto es tu deseo, puedes pasar en unos
momentos, y queremos orar para ti.
Vamos a orar!